<Podemos_ayudarte/>

¿Qué estás buscando?

> Blog >Qué observar en el cielo durante el mes de enero

¡¡FELIZ AÑO A TODOS!!

Comenzamos un nuevo año deseando que nos traiga lo bueno que el pasado se olvidó por el camino, con nuevas expectativas, ganas e ilusiones…. ¡Y UN NUEVO TELESCOPIO! Pero no corramos.

Comentábamos el pasado mes, que la constelación reina del invierno es Orión. Esta constelación representa en el mito griego, a un gigante cazador, uno de los mejores de la mitología griega, capaz de rivalizar con la diosa Artemisa (Diana para los romanos). En el mito, Orión estaba enamorado de una de las siete hermanas consagradas como vírgenes a la diosa Artemisa. Cierto día que Orión caminaba por el campo, se encontró con un pequeño lago en el que las hermanas se estaban bañando desnudas. Ante esta visión, Orión se volvió loco. Al ver a Orión fuera de sí, las jóvenes huyeron al templo, pero como Orión era un gigante, avanzaba más rápido. Las hermanas se encontraron con un toro al que pidieron ayuda para poder refugiarse, y el toro se interpuso en el camino de Orión, comenzando una pelea tremenda, que ganó Orión. Pero durante ese tiempo, las hermanas aprovecharon para llegar al templo y rezar a la diosa para que las liberase del ataque de Orión. A Artemisa se le ocurrió entonces convertir a las siete hermanas en palomas que fueron volando hacia el cielo, donde se quedaron como el conjunto de estrellas de las Pléyades (palomas, en Griego). Al ver la acción de la diosa, Orión se dio cuenta de lo que había hecho y, muy triste y desconsolado, regresa a casa sin fijarse en dónde pisaba, con tan mala fortuna que pisó un pequeño escorpión que, antes de morir aplastado, le picó en el talón y le mató. Un gigante como Orión muerto por un pequeño escorpión. Para recordar el gran cazador que fue, Zeus colocó en el cielo a Orión como constelación, junto a sus preciados perros de caza y su presa favorita. También situó al toro (Tauro) por su valor, cerca de las Pléyades. Y también al único ser capaz de matar a Orión, el escorpión, Escorpio. Pero como Zeus no quería discusiones entre las constelaciones, colocó a Orión y Escorpio en partes opuestas del cielo, así cuando se ve uno no se ve el otro, por lo que Orión es la reina del invierno, mientras que Escorpio lo es del verano.

Podemos situar los perros de caza de Orión de forma sencilla. Tiene dos perros de caza, uno más grande y otro más pequeño. Al más grande, por comparación, le llamaremos Can Mayor. Para localizarle nos fijamos en el cinturón de Orión (las tres marías) y seguimos la línea que forma hacia la izquierda y abajo, donde llegaremos a la estrella más brillante de la constelación, Sirio, y también la más brillante de todo el cielo. Brilla con diferencia más que ninguna otra, por lo que se localiza sin dificultad. La forma de perro es sencilla porque es tal cual, donde Sirio estaría en el collar del perro. 

El Can Menor se sitúa también a la izquierda y por encima del Can Mayor, a la altura de la estrella Betelgeuse de Orión. Son solo dos estrellas, por lo que a veces también se le denomina, en broma, Can Mínimo, porque dos estrellas es lo mínimo para formar una constelación. En ésta destaca la estrella principal Procyon, la octava estrella más brillante del cielo. Forma con Sirio y Betelgeuse el llamado “Triángulo de Invierno”, un triángulo casi equilátero.

Como curiosidad, Sirio era venerada por lo antiguos egipcios como Isis,  y su observación en el cielo por el horizonte oeste, antes de la salida del Sol, marcaba la época de la crecida del Nilo, por lo que el faraón podía realizar su montaje para ordenar al Nilo que creciera. Sirio aparece desde muy antiguo en la mitología egipcia y en otras culturas, debido a su brillo característico y destacado.

Podéis seguir observando los objetos que el mes pasado os recomendábamos, ya que todavía se pueden observar con facilidad. Solo os comentaremos una cosa de la Nebulosa de Orión. A simple vista ya os indicábamos que se puede ver como un elemento borroso y muy poco brillante en la zona del puñal de Orión, y siempre alejados de zonas de luz. Con unos prismáticos, ya podemos apreciar una zona central brillante (que es la zona de formación de estrellas), y dos brazos que se abren formando algo parecido a un abanico abierto. Con pequeños telescopios podemos ver algo más de la zona central y la nube de gas, apreciando en la zona brillante la presencia de cuatro estrellas llamadas “El Trapecio” por la forma que tienen. Y ya con telescopios más grandes, podemos ver mejor los filamentos de la nube de gas, las zonas más o menos brillantes… Una maravilla. Ya el próximo mes aumentaremos la lista. 

En cuanto a planetas, 2022 comienza con Marte saludando al este antes del amanecer. Este año estará en oposición, pero será el 8 de diciembre, por lo que tendremos todo el año para ver cómo varía su brillo.

Por otra parte, comenzamos el año con una alineación planetaria muy peculiar visible hacia el oeste y poco después de la puesta del Sol, en la que Mercurio, Júpiter y Saturno se sitúan en una línea imaginaria en el cielo, en cuyo extremo más lejano se sitúa la Luna. Lo podremos observar hasta el día 19, aunque la Luna se irá alejando en su trayecto hacia el levante. 

También tenemos lluvia de estrellas, las Cuadrántidas, la primera del año.

Más adelante hablaremos del nuevo telescopio espacial puesto en órbita, el James Webb, un instrumento en el que tenemos muchas esperanzas. Ya entraremos en detalles.

Tened presente que el frío, aunque sea un incordio por la ropa que debemos utilizar, siempre nos permite ver mejor el cielo. Y ánimo, que ya comenzamos a notar los días cada vez más largos, como dice el refranero: “Por los Reyes, lo notan los bueyes, y por San Blas, una hora más”

Y recordad, si tenéis cualquier tipo de duda o pregunta sobre observación, objetos o telescopios, no dudéis en escribirnos al planetario@museocienciavalladolid.es, o bien os esperamos en las sesiones del Planetario.

Planetario

Ya estamos en otoño, que comenzó el pasado 22 de septiembre,y terminará el próximo 21 de diciembre con el solsticio de invierno. El inconveniente de la observación en otoño, al menos para las constelaciones pertenecientes a esta estación (ya sabéis, las situadas hacia esa ‘ventana’ al sur), es que tenemos que buscar una zona especialmente oscura, ya que las estrellas que se pueden observar son débiles y solamente en esos lugares son visibles. Hablamos de constelaciones como Capricornio, Acuario, el Caballito,

Durante el mes de septiembre, la observación del cielo no presenta grandes cambios con respecto al final de agosto. Saturno es visible durante toda la noche, dentro de la constelación de Capricornio. También Júpiter es visible hasta el amanecer, pero en la constelación de Acuario. Por otra parte, el planeta Venus será visible al atardecer hacia el oeste durante todo el mes, y a baja altura sobre el horizonte. Marte y Mercurio dejan de verse al situarse por debajo del

Durante el mes de agosto, el triángulo de verano se localiza sin ningún problema en la parte más alta del cielo donde, recordamos, se puede observar la preciosa estrella doble Albireo (constelación del Cisne). Además, si nos encontramos en un lugar oscuro, o al menos todo lo oscuro que podamos, tendremos la oportunidad de observar la siempre majestuosa Vía Láctea, pasando por la mitad de este triángulo. En el tema planetas, Venus nos acompañará todo el mes y para de contar,

Durante los primeros días del verano, podemos todavía localizar algunas de las constelaciones de primavera que pueden servirnos de referencia para localizar las propias de la estación. Es el caso de El Boyero (recordad cómo se encontraba). Su estrella principal, Arturo, sigue siendo de las más brillantes del cielo, por lo que situarla es fácil.  Más a su izquierda tenemos una especie de mariposa que, junto algunas estrellas más, forman la constelación de Hércules, el “Hombre Arrodillado”, el gran héroe. De

Último mes de la primera mitad del año. Al fin llegará el tan deseado verano, que comenzará el 21 de junio a las 05:32 hora oficial peninsular y terminará el 22 de septiembre con el comienzo del otoño. Vamos con algunas aclaraciones para terminar la primavera. Os comentábamos el pasado mes, que al hablar de galaxias en primavera, entrábamos ya en temas de ordenación y estructura del Universo.  El Universo se ordena siempre de lo sencillo a lo complejo: desde las estructura

Después de un mes de abril en el que para observar lo hemos tenido complicado, aunque al menos los embalses están casi a tope, esperemos que este mes de mayo sea más benévolo con nosotros. Comenzamos con una lluvia de estrellas, las Eta Acuáridas, la primera de las dos asociadas al cometa Halley, y que produce meteoros rápidos y brillantes, calculándose el máximo, que será el día 6, con entre 55 - 60 meteoros por hora (recordad, la famosa THZ).

Ya estamos en primavera. Una época del año en la que tenemos un buen puñado de estrellas; aunque la cantidad de ellas brillantes es baja, por lo que identificar las constelaciones nos puede resultar un poco más complicado (que no difícil). La mejor forma de localizar estas constelaciones primaverales es tomar como referencia la Osa Mayor, la parte de la cola. Las tres estrellas forman una curva que podemos continuar hacia abajo a la izquierda, hasta llegar a una estrella brillante

Subscríbete y recibe las novedades del Museo