Animales de la sabana y el cine
África es un continente increíble y fascinante, los paisajes son ideales y los animales que hay en ellos han servido para alimentar la imaginación de los creadores de ficción durante años, pero… ¿quién no se ha preguntado alguna vez si la fauna que sale en las películas es real o ficticia?, y si es real ¿será domesticada o salvaje?
En este caso hablamos de fauna africana en general, tanto de depredadores como de los animales más mansos que salen en los filmes ambientados en este continente, secuencias que siempre llaman la atención y no sólo por esas visiones de la sabana más real, sino porque en ellas aparecen animales espectaculares que no se ven a diario. Escenas de manadas de ñus, grupos de jirafas y de elefantes, o de leones acechando, son las más llamativas.
Respondiendo a la duda, generalmente se usan animales reales para rodajes ambientados en estos parajes, pero éstos suelen estar troquelados o improntados, y no solamente en películas, también en documentales.
Los animales troquelados (que no es lo mismo que domesticados) son aquéllos que han creado un vínculo de pertenencia a una especie, en este caso el ser humano. En cambio, un individuo domesticado es aquél cuya crianza se desarrolla en compañía de personas y presenta una adaptación gradual.
El tiempo para la creación del vínculo en animales improntados puede variar bastante, por ejemplo, las aves presentan un periodo muy corto que en general, suele ser entre diez y veinte horas desde que salen del cascarón. Sin embargo, en mamíferos puede variar desde un par de semanas hasta dos meses aproximadamente.
En cualquier especie hay dos tipos de impronta: la sexual y la filial. La primera se entiende como la conducta adquirida durante el aprendizaje sexual (por ejemplo, un macho de ave que madura dentro de una población de una especie diferente, tendrá preferencias por las hembras de la otra especie, en vez de la suya). En cambio, la impronta filial es la conducta aprendida desde el nacimiento con modelos parentales (por ejemplo un pollito recién salido del cascarón, si ve a una persona desde el primer momento, la tomará como progenitor y la seguirá). Por lo que si se quiere que un animal troquelado pueda criar con individuos de su propia especie, habría que trabajar con ambas.
Volviendo al tema del cine, para realizar escenas con animales de especies en estado de libertad es necesario que se proceda a troquelarlos, para evitar desgraciados accidentes (para el ser humano), porque animales cazadores, de hábitats nocturnos, de costumbres huidizas… como los grandes felinos (leones, leopardos, etc.) o grandes mamíferos (los elefantes, rinocerontes, jirafas, etc)… pueden dar sorpresas en los rodajes. Para evitar todo ello e incrementar la seguridad de los actores y del equipo técnico, se suele administrar un tranquilizante al animal (esta sustancia sirve para evitar cualquier tipo de estrés o daño al individuo).
Es el ejemplo de la película de “Hatari!” de 1962 (100% recomendable), donde todas las escenas fueron confeccionadas con animales reales. Además, como dato curioso, los actores nunca usaron dobles, es decir, el gran John Wayne actuó incluso aproximándose a rinocerontes (como se puede ver en las siguientes imágenes).
Pero los tiempos han cambiado y el cine ha evolucionado. Actualmente si se precisa de escenas más específicas, donde se requiera que el animal tenga un determinado comportamiento, se procede a digitalizarlo.
Usar animales digitales o ficticios se debe principalmente al presupuesto, éste es menor porque no es necesario un equipo técnico que incluya cuidadores, personal de seguridad, etc., y se pueden realizar las escenas en un menor espacio o en el interior de los estudios. Además, ahora se puede contar con los medios y técnicas necesarios, apenas notándose la diferencia con los animales reales. Es el ejemplo de la película “La Vida de Pi” de 2012, en la que todos los animales de la escena de la barca (tigre, cebra, hiena y orangutana) han sido diseñados por ordenador.
También se pueden usar animales domesticados, hay empresas que lo facilitan alquilando individuos de diferentes especies como cebras, leones, guepardos… pero para secuencias muy específicas por lo que se usan menos.
Hay que decir como resumen, que en las películas hay un poco de todo. A medida que pasa el tiempo, va aumentando el uso de escenas con animales ficticios debido a la optimización de las técnicas digitales; al deseo del director de la película y de los actores; y al presupuesto destinado para el proyecto. Sin embargo, siempre quedarán aquellas escenas increíbles sin ningún tipo de manipulación, donde la naturaleza fue, es y será la actriz más real que una película pueda tener.
Os recordamos que si tenéis alguna duda, acerca de la sabana y de la exposición “Señores de la Sabana y otros animales salvajes”, podéis mandarnos vuestras preguntas a través de facebook, tuenti y twitter. Más información en nuestra web.
Elena de la Fuente Villamañán
Licenciada en Ciencias Ambientales,
que realiza sus prácticas en el Museo de la Ciencia
¿Qué quieres saber de la sabana? (IV)
Animales de la sabana y el cine África es un continente increíble y fascinante, los paisajes son ideales y los animales que hay en ellos han servido para alimentar la imaginación de los creadores de ficción durante años, pero… ¿quién no se ha preguntado alguna vez si la fauna que sale en las películas es real o ficticia?, y si es real ¿será domesticada o salvaje? En este caso hablamos de fauna africana en general, tanto de depredadores como de los animales
¿Qué quieres saber de la sabana? (III)
¿Cuál es el origen de la sabana y dónde la podemos encontrar? Lo que conocemos como sabanas son biomas situados en latitudes intertropicales, que alcanzan también zonas templadas cálidas o subtropicales del hemisferio sur de nuestro planeta. En estos predomina la vegetación herbácea de gramíneas, sin embargo, su superficie se encuentra salpicada de algunos arbustos y árboles de hoja caduca. Componen grandes llanuras de transición entre bosque y estepa, donde existe una estación muy lluviosa y calurosa, y al menos otra
Descubre el «cielo de verano»
Aquí os presentamos unas fotografías del cielo de verano, de nuestro compañero del Planetario, Carlos Coello. Las imágenes originales, tomadas desde la zona de Olmedo, van acompañadas de una simulación con el programa Stellarium para explicar las constelaciones que se pueden ver. Esperamos que os gusten y que podáis compararlas con el cielo real.
Qué ver en el cielo durante el mes de agosto
En este comienzo del verano todavía podemos recordar algunas de las constelaciones de primavera que podrían servirnos de referencia para localizar algunas de verano. Es el caso de El Boyero (recordad cómo se encontraba). Su estrella principal, Arturo, sigue siendo de las más brillantes del cielo, por lo que situarla es fácil. Más a su izquierda tenemos una especie de mariposa que, junto algunas estrellas más forma la constelación de Hércules, el “Hombre Arrodillado”, el gran héroe. De los doce trabajos